La artillería
"Mis mejores hombres fueron artilleros" fueron las palabras de Napoleon Bonaparte.
Toda pieza artillera tiene dos partes: la boca de fuego, un tubo metálico
de determinado calibre y longitud, y el montaje de la misma, denominado
cureña o afuste.
Se utiliza en Guatemala las piezas yugoslavas Calibre 105 mm. se encuentran ubicadas en la Brigada de Artillería ubicada en Salamá Baja Verapaz.
Poco después de las guerras napoleónicas aparece el obús, arma parecida al cañón pero que permite por primera vez lo que se llama tiro indirecto
en una forma primitiva, esto es, atacar posiciones que, estando en la
línea de alcance, se encuentran ocultas por elementos del terreno,
muros, etc. gracias a que posibilita inclinaciones de 45° o más. Además
se comienza a practicar el rayado del ánima de algunas piezas, lo que mejora su precisión pero acorta mucho su vida útil si son de bronce.
Se empieza así a emplear hierro fundido en las piezas rayadas y, para
superar los problemas de desgaste y de presión, se refuerza la zona
posterior con un segundo anillo de fundición que casi duplica el grosor
en la zona, a pesar de lo cual se siguen produciendo accidentes de tanto
en tanto. El alcance máximo de las piezas mayores no pasa de 4 km
útiles. Aparecen las primeras municiones de forma cilindrocónica y
espoletas por contacto que permiten disparar munición explosiva con
seguridad.
En guatemala las piezas que se utilizan tienen un alcance de 11,000 metros lo que le permite a las fuerzas alcanzar un objetivo que se tenga al alcance pero que no se mire por alguna caracteristica del terreno Montaña, o cualquier parte de terreno que no se pueda visualizar el objetivo, sino que por los datos que se le proveen al Centro Director de Tiro (CDT) este puede calcular los datos y este se los pasa a las piezas y de esta forma los operadores de las piezas puedan hacer efectivo el disparo y pegar blanco.
